Mercosur espera que los europeos aflojen la mano

Por El Observador | 6-11-17

Un mes después de que la Unión Europea hiciera una de las ofertas para carnes más bajas de la historia de negociaciones con el Mercosur, las partes se volverán a ver este lunes en Brasilia.

La capital brasileña vuelve a ser escenario esta semana de una nueva ronda de contactos para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC). Todas las miradas volverán a estar en el intercambio de ofertas agropecuarias -sobre todo de la cuota cárnica- que resultó „insuficiente“ para los países del cono sur durante la ronda de octubre, tal como lo definió el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa.

En la ronda anterior, los europeos ofrecieron una cuota de acceso preferencial para carnes de 70 mil toneladas, un número que estaba muy por debajo de las expectativas del Mercosur.

Por esta razón, la pelota sigue estando en la cancha de los europeos que se espera que en esta ocasión den señales concretas de querer avanzar en el tratado con una propuesta que resulte aceptable para sus socios en la negociación.

Fuentes de la cancillería dijeron a El Observador que en este mes que pasó no hubo avances en las negociaciones y que no hay indicio alguno sobre la postura con la que llegarán los negociadores de esa organización regional.

Las autoridades de la Unión Europea y de los países que integran el Mercosur han reafirmado en estos días su determinación a tener un principio de acuerdo en diciembre.

La semana pasada, el ministro de Producción argentino, Francisco Cabrera, se mostró optimista respecto a las posibilidades de cerrar las negociaciones en diciembre y dijo que este era un tema prioritario en su agenda.

„Estaríamos integrados a un mercado muy importante porque nos abre acceso. Hay vocación de los países del Mercosur de cerrar este acuerdo“, aseguró.

Pero para que eso suceda, la Unión Europea debe aumentar sus ofertas. Esto implica derribar algunas barreras internas que ponen un grupo de países agrícolas con Francia a la cabeza. Los cuatro miembros del Mercosur hicieron presión diplomática en suelo europeo durante las últimas semanas para intentar disminuir la influencia de los países más proteccionistas.

Hasta qué punto esa acción fue efectiva se verá durante las próximas horas en la capital de Brasil.

El tema es relevante para el gobierno uruguayo que ve en esta negociación una válvula de escape y un activador para la paralización en la que estuvo inmersa la agenda exterior del bloque durante años.

Uruguay es uno de los países que más ha empujado este acuerdo y su concreción es un logro que el gobierno ansía mostrar. Una nueva contramarcha sería difícil de digerir después del camino recorrido.

En agenda

Además de las negociaciones con la Unión Europea, el Mercosur encara el diálogo con el EFTA, Canadá, Corea del Sur y Japón. Relegado en la agenda está China, una aspiración de Uruguay que no encuentra eco.